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26.11.11

Nueva etapa



He decidido reactivar el blog. Una nueva etapa. Veamos cómo va. 

Quiero darle un giro radical. Mis intereses y preocupaciones han cambiado. En algún momento consideré crear una nueva página, o incluso borrar las entradas del viejo blog. Sin embargo, creo que lo que antes estaba escrito, aquello que ya había sido publicado hace algunos meses atrás (incluso años), no podía ser borrado. Técnicamente, sí, desde luego. Pero aquellos textos son parte constitutiva de mi propia experiencia. Merecen la pena que permanezcan en tanto huella, testimonio, inscripción. Seguirán, como piezas de museo, construyendo un relato de lo que fueron mis intereses y preocupaciones; la gramática de mi proceso.



7.1.10

Función coseno (curvas y derivadas)

Ese día se estrenaba el nuevo edificio de la Facultad. Finalmente, el sueño de la casa propia. Era también su primera clase ahora que había decidido cambiarse de carrera. Doble debut. Allí lo vio, abriendo la puerta, despeinado, entrando al aula. Largos cabellos. Entonces ni barba ni bigote poblaban aún con discreción su mentón. Su inolvidable look: una camisa naranja a cuadros debajo de una camiseta gris. Hablar precipitado, atropellando las palabras, ladeando la cabeza y agitando las manos, en movimientos tan discontinuos como rutinarios. Ahí estaba.

Lo volvió a ver, años después, nuevamente, como aquel día. Aunque no habían dejado de frecuentarse. Incluso viajaron a un país lejano por circunstancias similares. Allí, un día, ambos de pie, bajo la montaña, coincidieron una vez más. Dos sedientos que se reencuentran al pie de la fuente, tras un largo peregrinaje. Pero esta vez no estaban solos. Fue un bautizo o una comunión. O todos los sacramentos condensados en el súbito e irracional encuentro en un mismo punto de la casualidad. O de la causalidad.

Supe entonces que no era la primera ni sería la última de nuestras coincidencias. Y comprendí que el destino se encapricha en revelar sus sinuosas formas así, a tientas, cuando nadie menos, menos se lo espera.

24.10.09

Marginalia

Un paseo rápido por La Vanguardia y El País
(Algo bueno tiene tomarse un café en el bar de la esquina por la mañana)

Do you speak english, Mr. President? Una interesante nota de La Vanguardia sobre el déficit de conocimientos de lenguas de los actuales presidentes (y otros políticos) europeos.
Thelonious Monk, en su retiro. El gran Thelonious y sus (últimos) días con traje mirando el techo.
La arquitectura busca salidas. La crisis golpea (y duro: ¡Au!) y el ladrillo se cae (de las manos, de los andamios y, con ellos, los trabajadores, ahora en paro). La arquitectura (también) se enfrenta a la crisis.
¡A la reja! Con esta frase, el juez siempre enviaba a prisión, capítulo a capítulo, a Tres Patines. EE.UU. pide la extradición de Polanski. ¿A la reja... treinta años después? Le esperarían dos años en cana.
El acelerador se acelera. El acelerador de partículas del CERN, reparado, comienza a funcionar (otra vez). ¿Recuerdan que el año pasado algunos pronosticaban el fin del mundo por alguna especie de paradoja física (un agujero negro en medio de la Tierra) que se tragaría todo? Bah.
A ver, a ver: miren el pajarito... La foto de la familia Obama, en la Casa Blanca. La autora: Annie Leibovitz. Yo me pregunto... Con lo que ha cobrado, ¿podrá ahora aliviar sus deudas? Je.

(Imagen tomada de aquí)

7.8.09

Ruidos

Una pareja riñe en un parque al lado de mi casa. Es de noche. Un coche sin luces transita a toda velocidad por la avenida, tentando la suerte. La estación simula un punto distante de luz desde la terraza. Se escucha un zumbido: pasa uno de los trenes. Desde tan arriba, parece de juguete. Alguien deja caer una botella de cerveza. Se hace trizas. Le sigue un silencio tenso, aparentemente infinito. Un perro ladra y rompe la oquedad de la noche. Alguien riega su jardín. Una pareja hace el amor tras las paredes. Suenan a lo lejos las tenues notas de un piano.
Un concierto cotidiano, anónimo. Desde tan arriba, todo parece de juguete.

3.7.09

Sense Connexió

Desde que me mudé a Sant Cugat, ya no tengo internet en casa. Por eso no escribo. Me cuesta sentarme frente a un ordenador prestado y trazar cuatro líneas. Con la cabeza en tantos lugares a la vez, me es difícil dedicar un tiempo para actualizar el blog. Y el tiempo pasa...

21.4.09

Saudade

Cierro los ojos. Y de pronto te veo aparecer por alguna escadinha sonriendo, invitándome a perdernos, juntos, en aquellas calles, becos y calçadinhas. Para luego mirarnos, y vernos, frente a frente, a los ojos, y volvermos a encontrar, sí, de nuevo, reconociéndonos. Y tu aliento ahora me embriaga aun más, confundido con aroma a ginjinha, a café y mañana, a humedad, lluvia y sal, entre risas y lágrimas, sintiendo bajo nuestros pies las calzadas empedradas de esta Lisboa que se añora, inolvidable.

17.4.09

Primer año de De poetas y tallarines

¡Este blog está de fiesta!

No sé qué es lo que más me sorprende: que el blog haya cumplido ya un año de existencia o que los últimos doce meses hayan pasado tan rápido. De cualquier modo, quiero agradecer a los fieles lectores de siempre (son cuatro y siempre son los mismos: gracias, viejo!) y, en especial, a Anónimo por sus siempre lúcidos comentarios. Sin ellos, este plato de tallarines estaría más frío aun. Ah! Y... Visca el Barça i visca Catalunya!